lunes, 15 de marzo de 2010

PARECIA QUE HABÍA SIDO AYER...


Parecía que había sido ayer cuando comenzó su huida y espera.
Parecía que había sido ayer, cuando "huyó" de su primer matrimonio, esperando por ÉL.
Parecía que había sido ayer, cuando viviendo de esperanzas frustradas, había acogido a otro en su cama para cerrar los ojos cuando le acariciaba y pensar en ÉL
Parecía que había sido ayer, cuando aceptó ser puerto y refugio de marinero, cansado de navegar por otros labios, por otros pechos por otros sexos.
Parecía que había sido ayer, pero no, ya había pasado mucho tiempo, tanto que su cuerpo se había cubierto de cientos de pieles, que al haberse ajado de tanto esperar, ella confeccionaba para poder protegerse del olvido, del dolor de saberse solo puerto de marinero cansado de navegar.
Pero los años pasaban y su cuerpo ya no soportaba tanta capa de piel.
Y llegó el momento en que su rostro ya no tenía expresión, ni sus manos ni su pies...y su alma, su triste alma había sido encarcelada y ya no sentía, sino que era esclava de sentimientos tan ajados de su uso como su rostro surcado de arrugas de espera.
Pero resistía y allí, siempre en su rincón, seguía esperando a que aquel barco llegase a su patético puerto...

1 comentario:

Sacra dijo...

Estoy intentando no meterme en el camino de nadie, pero si alguien viene a por mi, te advierto que tengo medios para destrozarte la vida.
Así que apartate de mi camino, el que yo quiera recorrer, y no te cruces delante, porque si lo haces vas a atenerte a las consecuencias.
Yo no tengo nada que esconder ni ocultar a nadie, pero tú si que tienes y mucha mierda.
Esto va en serio meniña, APARTATE DE MI CAMINO.
No logres desatar sentimientos en mi que no deseo.
Y no lo aviso mas. Ahora estoy en paz, no levantes el hacha de guerra que yo no tengo nada que perder y tú tienes mucho.