domingo, 28 de marzo de 2010

Con reservas

Se reservaba para mí,
decían sus ojos, su labios,
cuando se sentaba sobre mis rodillas,
abriéndose como una rosa..

En cada pecho traía un deseo,
rubíes ardientes para mis labios,
los guardaba para mí,
me decía en sonrientes auroras.

Se deshacía entre mis brazos,
traía consigo ternura, deseo, pasión,
la vida y la muerte en sus ojos,
en sus labios la resurrección..

Jaumerei

1 comentario:

Sacra dijo...

Hoy estoy contenta.
Hoy mi poeta favorito se convirtió en la esperanza de un futuro mas largo de este, nuestro blog, vuestro blog.
Gracias Jaumerei por estar aqui, por ser mi amigo.
Querote.