martes, 20 de octubre de 2009

VOY PENSANDO EN ESOS OJOS


En el enmarañado montón de algas,
que la mar arrastra, caóticamente,
intenta vanamente la luna,
arrancar destellos de plata,
de oscuro marrón opaco.
Parece que el viento ha tomado cuerpo,
el cuerpo ebrio de poder,
que golpea alegre, ciego,
la multitud de formas que se encuentra.
Grandes nubes huyen volando,
como grotescas animaciones celestes.
No puedo decidirme.
Vuelvo despacio sobre mis pasos,
voy pensando en esos ojos,
aunque el viento me azote con fuerza,
unas lágrimas resbalan por mis mejillas,
será arena, que ha entrado en mis ojos,
o quizás el dolor de haber perdido,
la radiante belleza de tu sonrisa.
Me paro una vez y otra.
Mi cuerpo, parece obviar,
los golpes del viento,
está atrapado en un rincón de mi mente,
que recuerda emocionada los campos,
verdes y morados de violetas tempranas,
lanzando su olor fino, a veces penetrante,
a veces embriagante que mi alma recibía,
como el viento a veces caliente,
y a ratos, aún frío.
Ese aroma me traía, esa pasión virgen,
de aquellos negros ojos almendrados,
la delicadeza de esa pierna en seda negra,
la suavidad de esos lisos cabellos de ébano.
JAUMEREI

1 comentario:

Sacra dijo...

Benvido de novo, mi poeta preferido, como que ya te echaba en falta yo aqui, entre nosotros.
Un biquiño muy grande.