martes, 20 de octubre de 2009

LAS TRES CONEJITAS Y SU LOBO NO FEROZ



Había una vez un bosque encantado, al que no se sabe cómo, habían llegado una bella conejita.
Esta no cesaba de dar vueltas y vueltas y ya se conocía todos los caminos habidos y por haber, cada árbol, cada trampa en el camino y hasta sabía cuando era observada por el lobo, el cual se regocizaba con su presencia, y no se la quería comer, sino, ¿cómo jugar a cazarla?, así que se sentía tranquila y hasta orgullosa de que el lobo jugase con ella, en vez de zamparsela.
Mucho tiempo después, llegó una segunda conejita, hermosa como la primera y, esta, también recorría los caminos, cada recodo del bosque una y otra vez y también llegó a conocer cada árbol... y al lobo cuando la acechaba, pero, tampoco se la quería comer, le gustaba jugar con dos conejitas; el placer era mayor, y esta tampoco le temía., sino que incluso le quería como la primera y se sentía orgullosa.

Un día, las dos conejitas se encontraron por primera vez, pues nunca habían coincidido en sus largos paseos y, en vez se unirse y ser felices, sintieron celos la una de la otra y se pelearon por el lobo, pues... a quien quería más?.
Decidieron dirigirse a él y preguntarle y este, dándole vueltas a la cabeza eligió a la más dócil, a la que mejor sabia las reglas de juego, a la que llevaba más tiempo jugando con él, así que la segunda conejita decidió abandonar el bosque e irse a otro más lejano.
Pasó el tiempo y el lobo, se comenzó a aburrir de la primera conejita, pues siempre era el mismo juego y ya se sabían de memoria todas las tácticas y normas, así que decidió jugar con las dos en diferentes bosques, para que ellas no se celaran y él pasarlo así mucho mejor, y fue a buscar a la segunda conejita, a la que engañó diciéndole que ya no quería a la otra, que la prefería a ella.

Así fue como el lobo se lo pasaba estupendamente, y las dos conejitas no sabían nada y eran felices en su ignorancia.
Un día, llegó la tercera conejita, ajena a las andanzas del lobo y se dejó arrastar por éste en un tercer bosque encantado, sin saber nada de las otras dos, que seguían ignorantes del triple juego del lobo.
Y la tercera conejita era feliz con su lobo y con sus juegos, igual que las otras dos, y el lobo era el más feliz de los cuatro. Cuando se aburría de una, recurría a la siguiente y sino a la tercera...era feliz, muy feliz y ellas también.
Así transcurrió algún tiempo, hasta que por cosas del azar, la segunda conejita descubrió el tejemaneje del lobo, y enfadándose mucho, me marchó para siempre jamás su bosque encantado y desapareció.

Así que al lobo, sólo le quedaron dos conejitas, que aún seguían ajenas al doble juego, y decidió seguir con ellas, pues podía pasar sin una, pues estas dos, la verdad, le daban plenamente lo que él necesitaba y sabían jugar tan bien, que se sentía igual de feliz.
Las cosas del azar, hicieron que por otra casualidad, las dos conejitas que aún quedaban, se conocieran también, y comenzaron a atar cabos, hasta que descubrieron el doble juego del lobo.
Se pusieron muy tristes, como la segunda cuando se fue, y decidieron hablar las dos hasta averiguar como el lobo las había engañado y se fueron a encararse con él.
Este se sintió descubierto y comenzó a mentir a cada una por detrás, pues nunca acepto hablar con las dos juntas.
La primera conejita, se convenció de nuevo y decidió seguir con él, pues aceptaba las normas del juego sin problema.

La tercera conejita, si que no las aceptó como la segunda, y después de la pena del engaño, comenzó a averiguar más allá hasta que descubrió todas esta historia de Pepito Zanahoria, y decidió dejar al lobo e irse, pues esas normas del juego no entraban en su ética y , sobre todo cuando se entero de la la historia de la segunda conejita, la cual ya era feliz en su nuevo bosques lleno de animalitos amables y simpáticos.
Así fue como al lobo sólo le quedó una conejita que seguía feliz con él jugando todo el día, pero este lobo no se conformaba con una sola,pues se aburría a menudo, así que se preparó para ir en busca de su cuarta conejita, a la cual engañaría mientras pudiera, pues, aunque lo descubriera algún día también , siempre habría mas conejitas a las que conquistar.
No tendría nunca problema y nunca se quedaría solo, pues su primera conejita le sería fiel toda la vida.
Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

4 comentarios:

Sacra dijo...

Cualquier parecido con la realidad es falso, pues estes pesonajes son pura invención y su historia también.
Que conste por escrito.

Paco dijo...

Vendo pilas DURACELL a buen precio y casi sin usar. (Por si alguna de las conejitas desea seguir corriendo por los vericuetos de esos bosques).

¡¡AVISO A NAVEGANTES!!.....
Las pilas no duran y duran y duran eternamente, se aconseja seleccionar muy bien los periodos de funcionamiento y SOBRETODO con quien se juega.

sacra dijo...

Sabrás mi querido Paco que este cuento tiene dos finales. Te narraré el otro.

Un día , el lobo cansado de tanto jugar, se quedó pensativo debajo de un roble y se preguntó el por qué de tanto juego, de necesitar tantas conejitas, y sobre todo, el por qué acababa siempre con la primera.
En ese momento se dió cuenta de que el juguete era él, pues siempre acababa con la misma coneja, dejándo marchar a las demás a las que tanto quería.
Y se quedaba con la primera, porque en el fondo era ella la que jugaba con él, la que le tenía para divertirse y anularle otro medio de felicidad que no fuese su lindo rabito.
Ese día el lobo despertó del letargo y se vio reflejado con las otras dos conejitas y se dió cuenta de que jamás sería feliz con la primera, pues su insatisfación era lógica cuando necesitaba tener a alguien más para compartir sus juegos. cuando no podía abandonar el primer bosque encantado y veía con pena como se iban alejando aquellas conejitas que tan feliz le habían hecho y que tanto añoraba.
Así el lobo, se volvió tan desgraciado como las conejitas a las que había dejado marchar, y colorín colorado este cuento se ha acabado otra vez.
Elige el final que más te guste o creas que se pueda acercar a la realidad de este cuento ficticio que nada tiene que ver con la realidad.
Así. que me parece que las pilas duracell se las vamos a poner al lobo. Me parece que las necesita más, el menos más que las dos conejitas que se alejarón para siempre jamás.
Un besote cariño en la comisura de los labios.

Sacra dijo...

Y hay otro final si quieres...

Un día agotados de tanto jugar el lobo y la primera conejita, mientras este se quedaba dormido , la conejita comenzó a pensar en el por qué de que siempre aceptara las reglas del juego que el lobo le imponía.
Sabía desde siempre que el jamás estaría satisfecho jugando con ella sola y acabaría buscando más conejitas para sus juegos.
Ella no le daba lo que el necesitaba, ella no era lo suficiente y siempre acabaría descubriendo que el lobo tenía a más conejitas con la que la compartiría.
Y miraba al lobo y se miraba a ella. Le amaba hasta no importarle que él la engañara una y otra vez? Y sabía que seguiria sucediendo...
Sería capaz de soportar toda su vida, ser plato de segunda mano, o simplemente, el primer plato en el banquete del lobo?
Solo la tenía para ella en aquellos momentos en que descubría la presencia de otras y hasta que él buscase otras...en esos momentos ella lo tenía para si, pero ocupando el espacio vacío dejado por las otras, Poco le duraba y sabría que la dejaría de lado cuando volviese a escapar a otros bosques encantados...
Y pensaba y pensaba, y sufría y sufría...pero...la balanza siempre pesaba más sobre el lado donde ponía su amor en el lobo, el cual no la merecía, ni a ella ni a ninguna porque todos sus juegos eran a base de engaños, todo en él era mentira....
Valía la pena? pensaba la conejita. Y acercandose a un espejo lo que vió hizo que tirara este muy lejos y lo rompiera en mil pedazos....y colorin colorado este cuento puede no acabar nunca.