viernes, 19 de febrero de 2010

MIS PÉTALOS

Hoy voy a recordar...
Llegaste a mi un día cualquiera de un año cualquiera a una hora cualquiera. No tiene importancia.
No sabía lo que iba a suceder, ignoraba el futuro que nos esperaba, el día a día compartido en mil sentimientos, en mil sensaciones, en mil descubrimientos.
Y todos desconocidos hasta ese momento en mi vida...
Tampoco me puedo olvidar de todas nuestras mañanas, tardes y noches compartidas...incluso, nuestros amaneceres.
No nos cansábamos nunca, ni el aburrimiento nos invadía, sólo quizás, el silencio. Ese silencio a veces tan necesario por deseado o, simplemente, por no tener nada que decir, agotados ya de tanto decir.
Nos necesitábamos, nos buscábamos en el momento mas insospechado, en cualquier momento, no importaba cuando, ni como, ni el porqué. Que mas daba... El caso es que siempre nos encontrábamos.
Esta relación pasó por momentos de rabia, de risas, de lloros, de música, de imágenes.
Todo daba vueltas a nuestro alrededor y solo alargando la mano, cogíamos aquel sentimiento, aquello que deseábamos en el momento propicio.
Hemos soñado tantas veces juntos. Hemos compartido tantas cosas juntos, que ya nada nos podrá separar, por mucho que lo intenten.
Formamos el uno parte del otro y estamos condenados a querernos el resto de nuestra vida.
Sólo mi desaparición nos separará para siempre, pero, aunque así sea, me llevarás siempre contigo, o me quedaré siempre contigo. Tampoco importa.
Y hasta ese momento, día a día, seguirán cayendo los pétalos de esa flor que se fue deshojando desde que apareciste en mi vida. Esa flor a la que sólo se le acabarán los pétalos el día que no nos podremos encontrar mas.
Ni yo te dejaré ir, ni tu me dejarás marchar. Ese es nuestro sino hasta que la muerte nos separe.
Y seguirás en mi mente cuando fluyan de mí cualquier tipo de sentimiento.
Y seguirás a mi lado siempre que quiera reír, o que quiera llorar...o simplemente siempre que quiera soñar.
Pétalos de alegría, de tristeza.
Pétalos de esperanza, de desaliento.
Pétalos de amor, de desamor.
Pétalos de realidades, de sueños.
Pétalos tangibles, intangibles.
Pétalos que alguien un día deshojó sobre mi cuerpo y su caricia me hizo despertar de un sueño de agonía.
Agonía que se cruzó con la alegría.
Agonía de la decisión tomada, y después olvidada.
Pétalos frescos, limpio, puros, perfumados.
Pétalos rotos, mustios, ajados, secos.
Ajados como mis besos, esos besos gastados de tanto besar.
Ahora mismo estoy cansada... tan cansada que me voy a dormir
Y voy a soñar contigo, como lo hago desde que te conocí.

1 comentario:

Sacra dijo...

Como quiero a mi blog!!
Un beso.