sábado, 20 de febrero de 2010

MI HOMENAJE A LOS DONANTES DE SANGRE.

A esas personas que todavía quedan en el mundo con gran sensibilidad humana, a esas personas que saben que su solidaridad es de grandísima ayuda directa para salvar las vidas a quien quiere seguir viviendo.
A esas personas sin las cuales muchos no podríamos seguir estando junto a los nuestros.
A esas personas que dan tanto a cambio de tan poco.
A LOS DONANTES DE SANGRE
Tendido en una cama de hospital tras un proceso grave de destrucción masiva de plaquetas y glóbulos rojos y viendo conscientemente la imposibilidad de control alguno, además de hemorragias de difícil solución, observando que los tratamientos tienen limitada efectividad, sigo viendo que la vida se me va escapando sin remedio ni solución día a día, hora a hora, minuto a minuto, segundo a segundo, pues este proceso es corto y cuando ya veo que mi vida pende de un hilo tan fino que se rompería tan solo con la suave brisa de un simple pensamiento y solo ves ya los ojos y la mano de Dios, entonces veo aparecer por la puerta de la habitación una persona que en su labor y su rapidez oportuna, su bata verde de laboratorio y su simpatía habitual, me trae en sus manos el último intento de que pueda seguir con los ojos abiertos a la esperanza de poder ver los siguientes días amanecer, me trae en sus manos quizás el primer soplo de una nueva vida después de lo acontecido. Son unas bolsas de sangre para transfundirme, se aplica rápidamente a la vía colocada en mi mano y empiezo a ver caer las primeras gotas .
En cada gota veo una cara, en cada cara veo una sonrisa agradable y solidaria, y siguen cayendo gotas y sigo viendo caras anónimas distintas , pero tan iguales en sus sonrisas, tantas y tantas como gotas van cayendo, anónimas y conocidas y todas con el mismo optimismo, alegría, cariño y sobre todo con el mismo mensaje, tendiendo la mano y diciendo “ NUESTRA PEQUEÑA GOTA DE CADA UNO SERA SUFICIENTE PARA DARTE TODA UNA VIDA “.
GRACIAS a todos ellos por estar AHÍ que eso ha permitido que hoy yo pueda estar AQUÍ.
A veces pienso ¿”sabrán realmente los donantes de sangre la importancia y gran labor del acto que realizan y de las vidas que salvan”?, estoy seguro de que si pues por ello son donantes de sangre.
Sirva este testimonio por si alguien tiene alguna duda y sobre todo, para los que no son donantes.
VICENTE MILLÁ

1 comentario:

Sacra dijo...

Contigo me uno a esas gracias a todos aquellos que hacen posible el milagro de la vida.
Yo lo intento, pero no me dejan.
!Que se le va a hacer!
Un bico, mi Visente