
Y de nuevo, es en el silencio,
donde me oculto,
porque mis labios,
no osan pronunciar palabras,
recelosos, temerosos,
temen convertir los deseos en palabras,
no ser comprendidos,
así, una y otra vez,
van siendo silenciados,
pudriéndose en su raíz.
.
Así, el silencio se convierte en oscuridad,
me duelen los ojos y las manos
de buscarte en ella.
.
Pasan las horas, los días,
lentos, agobiantes,
tu no llegas y este silencio agónico,
hace mas densa la oscuridad.
.
Y sucedió el milagro,
se rompió el silencio,
cuando llegaste hasta mí,
cálida, tierna, apasionada,
iluminando la oscuridad con tu sonrisa,
besaste mis labios,
rompiendo todos mis temores y recelos.
.
Solo tú, supiste convertir,
mis silencios en palabras.
JAUMEREI
Fotografía Emil Schildt


















