domingo, 30 de mayo de 2010

PIEL CON PIEL



Había llegado el momento. Lo tenía decidido hacía tiempo.
Esa día había quedado con él para cenar y se metió en la ducha consciente que de debía dejar atrás deseos frustrados de relaciones fantasmas.
Dejó que el agua cayese por su cuerpo un buen rato. Quería sentirse relajada.  Él  no se merecía menos.
Se duchó con jabón olor a jazmín y al finalizar, cubrió su cuerpo del aceite necesario para suavizar su piel quemada por el sol.
Después, se cubrió con una toalla y se dirigió a su habitación y fue directa al cajón donde guardaba aquel juego de lencería que había comprado para una ocasión especial, la cual había quedado en nada.
Era un juego precioso, de color blanco y puntillas que acariciaban , que harían  contraste  con su piel tostada.
Se miró al espejo ya sin ojos de pasado, sino con ojos de presente y se vio hermosa, lo suficiente como para saber que a él le gustaría. Tanto que se la arrancaría a mordiscos, y sonrió imaginando la escena.
Siguió con un vestido de gran escote muy informal, como ella era, pero a la vez provocativo, que dejaba al descubierto un hombro según se cayese con sus movimientos.
Llenó su pelo rizo de espuma y le dio un toque de secador
Pensó en pintarse algo... pero lo desecho. No le gustaba la idea de hacerlo ni con brocha gorda, ni con lápices multiusos.
Al finalizar se sintió complacida con la imagen y fue cuando escuchó el coche, y cogiendo el bolso, fue a su encuentro.
Cuando volvió lo hizo con una sonrisa en el rostro.
Ahora sabía que sí podía susurrar al oído y que le susurrasen. Sabía que podía dejar que unas manos la acariciasen y ella acariciar. Que la comiesen y ella comer. Elevarse mil veces mientras lo hacían con ella.
Se supo deseada y ella supo desear.
Supo que podía cantar a  quien le había dado tanto sin ella pedir nada. Supo que la gente buena existe, que él existía y que ella también existía.
Y sobre todo, supo que era mujer sin tapujos, sin miedos, sin mentiras, piel con piel.

14 comentarios:

carmen Silza dijo...

Precioso Carmela,algunas mujeres,todabia no pueden tocar el cielo de esa manera"la represión"hizo estragos....pero nunca es tarde ....besicos Carmela.

Torcuato dijo...

Todo está ahí fuera. Esta mujer se preparó para coger lo que necesitaba en ese momento. Se demostró que era posible y fue feliz.
Muy bello.

Un beso

Mercedes Cardona dijo...

MIS PENSAMIENTOS. MERCE CARDONA.

Dice, es la primera vez que visito tu casa. La verdad me ha encantado, te he leido y todos son preciosos. Este último."piel com piel" me ah encantado. Ubo tanta represión que ahora podemos salir un poco del cascarón. besosssssssssssssss

Toni dijo...

Paso firme.
Mirando por un@ mism@.
Sin complejos...

Salu2

campoazul dijo...

Muy bien hecho, con decisión. Solo necesitamos gustarnos para gustar, sentirse bien con uno mismo no tiene precio...
Chulo.

Besos.

reltih dijo...

guau

Carmela dijo...

Hay muchos tipos de represiones.
Entre ellas la educación o el desengaño.
Un bico Carmen Silza

Carmela dijo...

Así es Torcuato.
Esa mujer descubrió después de sufrir mucho, que aún podía sentir.
Bicos muchos

Carmela dijo...

Gracias Mercedes por tus halagos a esta vuestra casa.
Espero verte aquí de nuevo y nosotros te visitaremos a ti sin duda.
Escribes genial.
Biquiños

Carmela dijo...

Toni, los complejos al cubo de la basura donde tienen que estar.
Biquiños cual brisa marina.

Carmela dijo...

Te puede asegurar que así es.
Por mucho que intentemos gustar, si no lo sentimos nosotros antes, no servirá nunca de nada.
Biquiños campoazul

Carmela dijo...

Retil, dices tanto en tan pocas palabras...
Biquiño en oomisura de labios.

azul dijo...

Muy bonito escrito y una mujer valiente y llena de vida cuando llegó su momento

Un beso

Carmela dijo...

Si azul. El ser valiente para enfrentarse a un trauma pasado demuestra que mi amiga es una campeona.
Si te digo la verdad, mi amiga volvió a sonreír de nuevo.
Gracias por tu comentario y el estar aquí.
Biquiños.