domingo, 23 de mayo de 2010

MI PADRE




No eres mi padre ni estás en el cielo. Ni santificaré tu nombre, No quiero que venga tu reino y menos que se haga tu voluntad. No quiero que tú me des el pan de cada día, y menos que me perdones mis faltas. Y déjame caer en la tentación, sin librarme del mal. Amén.

Mi padre está en la tierra y respeto su nombre. No impone leyes ni normas, sino que da consejos, No me da el pan, sino que me ayuda a conseguirlo y no juzga mis faltas, sino que las considera humanas. Y me deja vivir  mi vida sin pedirme explicaciones. Amén.

¿Me vas a excomulgar? No me importa. Hace mucho que no comulgo ni con normas ni leyes ni mandatos. Soy humana...asquerosamente humana, tanto que sólo creo en el hombre a pesar de ser pecador.

Foto: La pecadora Carmela.


10 comentarios:

Jesús Arroyo dijo...

El hombre es al único que damos y el único que nos da.
Besos.

Leo dijo...

¡Bravo! así es: Bien plasmado, con talento, nos dejas la realidad de esa oración (Pdre nuestro ect)te ratifico en todo.

Abrazos, buen Domingo.

Leonor

Carmela dijo...

Dioses y demonios.
No hacen falta seres divinos, llegamos nosotros Jesúa.
Gracias por tu presencia.
Un biquiño.

Carmela dijo...

Gracias también a ti por tu comentario Leo.
Cada vez somos m´s los que así pensamos...
Biquiños

sorazaire dijo...

Padre-Madre que estás en el cielo, santificado sea tu nombre y antes que santificado sea respetado, que no cuesta nada y hay muchos que se sentirían vejados de sus creencias. Venga a nosotros tu reino que nace del amor donde la maldad no vence y lucharemos para que así sea. Hágase tu voluntad porque sé que sólo quieres lo mejor para todos nosotros. Sé que el perdón recibido y regalado es la mejor medicina para curar nuestros males. Gracias porque soy libre para elegir aunque el mal me aceche en el camino. Amén

la pecadora: Sorazaire

sorazaire dijo...
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sorazaire dijo...

Me olvidé de pedirte el pan de cada día para todos aunque sé que hoy morirán de hambre miles de personas en el mundo pero al pedírtelo me acuerdo de ellos y de lo mal que están repartidos los bienes de la tierra.

Carmela dijo...

Amén.
Mas creo que nadie se tiene que sentir vejado de MIS CREENCIAS.
¿Importa que esté en el cielo, que esté en nosotros o que sea divino o humano?
Mi Sorazaire, mi dios no es tal, no le hace falta ser divino, pues todo lo divino es intocable.
Mi dios, mi demonio, vive dentro de nosotros que somos creados "a su imagen y semenjanza".
Resumiendo, tu Dios y mi dios es es mismo.
Ponle en el cielo si quieres, yo le coloco sobre la tierra y dentro de cada uno de nosotros.
Y con esto, no dejo de respetar las creencias de aquellos que no pueden con el mundo y buscan divinidades, magias o lo que sea para salvaguardar sus temores.
Un biquiño santificado. Amén.

Carmela dijo...

Por cierto Sorazaire, se dice "maná", del que ya no se acuerda que utilizó un día para calmar el hambre.
El único mana que conozco yo es un grupo musical que me gusta mucho.
!Que pronto se olvida del hombre, aquel que es divino!.

Anónimo dijo...

Muchachita: Tienes tantos remolinos de incertidumbre adheridos en la piel, que no te dejan libre para rascarte y relajarte mentalmente. La satisfacción personal se nota en los ojos y la frescura de éstos ¿Te has visto al espejo?
Narciso Rebollo Barcia