martes, 25 de mayo de 2010

ERA UNA NIÑA MALA, MUY MALA.



Esa tarde se fue, como hacía siempre que su mamá la dejaba, a casa de su vecinito a jugar.
Tenía una huerta muy grande llena de frutales, grandes matas de maíz y un gran lavadero que les servía de piscina en el verano.
Esa tarde, al entrar su amiguito le dijo que su papá la llamaba, que la esperaba en la habitación.
Llena de curiosidad entró.
Todo estaba oscuro, las contras de las ventanas cerradas y olía a rancio y viejo.
Él allí estaba, sentado junto la ventana y le pidió que se acercara. Quería hablar con ella y esta obedeció no sin cierto temor.
Pero lo perdió cuando de aquel hombre  que siempre le había parecido desagradable, salieron palabras dulces que la fueron haciendo sentir bien, mientras la sentaba en sus rodillas.
Siempre pensó que era pecado, pero le dijo que no, que podía hacerlo, que a él le gustaba mucho, pues era una niña muy guapa, mientras sus manos se metían entre las piernas de la pequeña y tocaban su sexo con dedos ásperos que le hacían daño.
Le dijo que se quería ir con voz temblorosa y la dejó salir de aquella habitación, llevándose entre las piernas el escozor del manoseo.
Se sentía diferente y extraña, pues su lógica infantil no comprendía que si aquello estaba bien y lo hacían todos los niños, ¿ porqué ella no se lo podía contar a nadie?.
A los pocos días volvió a casa de su amiguito y al entrar, el niño le dijo lo mismo, que su papá la esperaba para contarle algo y se marchó corriendo.
Al entrar en la habitación, el ambiente le pareció mas cargado de olores desagradables, tanto que le dolía la nariz, mas la voz de aquel hombre la atrajo hacia él, y la convenció de nuevo. Todo estaba bien, era bueno y ella la mas guapa de todas las niñas.
Al salir, su semblante ya no era de pregunta, sino de pesar. Su miedo se fue acentuando al pasar los días y ya no sonreía, pues algo le decía que aquello no estaba bien, ni con niños ni con mayores.
Mas volvió, y no sabía el porqué lo hacía. Quizás las bonitas palabras de halago, quizás ya el miedo a que él la fuese a buscar. 
No tenía respuesta a su acción. Sólo sabe que volvió y que él la llamó de nuevo.
Mas esta vez ya no la sentó en su regazo, sino que la llevó a la cama y se echó sobre ella.
- !Me duele!, gritó la niña, mientras la presión la hacía daño, cuando él le preguntaba si le gustaba, que esperase un poquito.
Debió de sentir temor a que la oyesen, cuando la dejó marchar, y esta lo hizo como pudo. Corriendo hacia su casa llena de lágrimas.
No, aquello no estaba bien y aquel hombre que olían tan mal era malo.
Se sintió culpable, era una niña mala, una niña diferente y el dolor y el miedo, hicieron que acudiera a su madre, la cual la escuchó, mientras ella le contaba lo que había pasado.
Ya sabia que no estaba bien, cuando le insistía en el porqué había dejado que le hiciesen eso si ya era mayor para saber que era pecado.
Se lo dijo mientras lloraba, y la niña no se sintió bien, se sintió mal, muy mal. No era una niña guapa y maravillosa como él le había dicho, sino mala y sucia, muy sucia.
No recibió abrazo, ni consuelo. No recibió perdón de su madre, sino sólo preguntas que la hacían sentir mas culpable por lo sucedido. Preguntas que la torturaban mas, y la única redención de su pecado que su madre le ofreció.
-Cuando vayas a confesarte para hacer la Primera Comunión se lo tienes que decir al cura para que te perdone el pecado, sino no la podrás hacer.
Pasó meses hasta que llegó ese día. Meses en que el terror le hacía marearse cuando por el camino de vuelta o ida a su casa, se encontraba de frente con él, que la miraba sonriente y con cara de burla.
Sus piernas temblaban y no podía respirar. 
Él sólo había recibido unas amenazas de su padre, advirtiéndole que no lo volviese ha hacer.
Ella  sufriría el miedo a la confesión de su grave pecado mortal, y el asco hacia si misma que llevaría a cuesta por el resto de su vida.

10 comentarios:

Amparo dijo...

me parece que he conseguido ponerme de seguidora, también de Jaumerei, No sabia.

Besos de colores. Amparo

Anónimo dijo...

Maldita dictadura, maldito Franco y la iglesia que él apoyó, maldita sociedad puritana y machista que señalaba para siempre a quien se atrevía a denunciar casos como este en aquel momento no había protección de menores, malditos los curas que al confesar estos crímenes no consolaban a las víctimas sino que por encima les hacían sentirse más culpables todavía, maldito el desamparo total en que quedaba una familia si un padre pederasta iba a la cárcel, su familia también quedaba señalada para siempre. Maldita humanidad que ha evolucionado tanto científicamente pero que humanamente sigue cometiendo estos crímenes. Perdonad, hoy solo puedo maldecir y llorar por mi y por todos los que hemos vivido una experiencia semejante a esta.

Anónimo dijo...

Y al que escandalizare a uno de estos pequeñuelos mas le valiera que le colgasen al cuello una piedra de molino de asno y le hundieran en el fondo del mar.

Anónimo dijo...

Pero apesar de todo seguimos luchando y buscando nuestro sitio en este mundo tan hostil.
Tienes que quererte mucho y bien, las experiencias terribles como ésta solo sirven para saber ayudar a quien se encuentra en una situacion como la que hemos pasado nosotros.

carmen Silza dijo...

Humanamente hay muchos despojos todavía por ahí sueltos....hemos evolucionado en algunas cosas.Y a estas alturas se supone que esto debería estar controlado...pero no es así.Hay muchos niños/as,todavía que viven esto por desgracia.besicos

Carmela dijo...

Gracias Amparo por estar aquí, mas tú lo estas desde hace mucho para suerte de todos.
Un biquiño amiga.

Carmela dijo...

Anónimo, maldita dictadura?
Esto es mas viejo que el hombre.
Vergüenza? Los hijos son lo primero y los enfermos mentales al siquiatra.
Abrazos y palabras de cariño quería esta niña, en vez de reproches y preguntas absurdas.
Y no seguir viendo a ese hombre en su propia casa...
Bicos.

Carmela dijo...

Creo que en lo que hemos evolucionado es en el aumento de estos casos.
El cansancio sexual te lleva a probar nuevas cosas... porqué no a un niño?.
Sino mira los casos que se leen todos los días y mira de donde vienen....
Solo espero que nos niños de hoy en día tengan más apoyo que lo que tuvo esta triste ya mujer.
Biquiños fermosa.

rosscanaria dijo...

Siempre me ha parecido terrible que un padre (o cualquier otro) abuse de su niña, estos pederastas de mierda debían colgarse esa piedra que dijo Jesus en el cuello y tirarse al fondo del mar.
Pero lo más terrible esel desamparo de los niños que lo sufren, pobres angelitos.
Besos Carmela,

Carmela dijo...

rosscanaria, lo malo es que no reconocen que están enfermos y no va al squiatra a no ser se les descubra.
Gracias por tu comentario.
Biquiños