jueves, 13 de mayo de 2010

A LA ORILLA DEL MAR



Amanecía, pisaba la arena de la playa fresca todavía del rocío de la noche, las olas llegaban hasta mi como llega la noche después de un largo día, serenas, mojaban mis pies, el mar con su lejano horizonte ofrecía una tranquilidad abrumadora, la playa estaba solitaria, solo ella y yo, era mía, solo mía. Por un espacio de tiempo me pertenecía. El sol asomaba discretamente por la línea del horizonte, dando brillo a la mañana. Caminé, caminé sin medir el tiempo ni la distancia, era feliz. Grité con todas mis fuerzas, dejé escapar ese grito que derrochaba libertad, libertad de mis sentidos, de mis emociones. Mi grito llegó al mar, que me lo devolvió con un arranque de olas espumosas, mojaron de nuevo mis pies Maravilloso mar que te acaricia sin pedir nada a cambio. Era el mejor momento del día.


Amanecía
pisaba la arena
de una playa fresca aún
del rocío de la noche
después del largo día
serenas mojaban mis pies
el mar infinito
se abría radiante
con su calma abrumadora
la playa solitaria
solamente ella y yo
era mía solamente mía
en ese espacio de tiempo
solo a mí me pertenecía
el sol asomaba discreto
por la línea del horizonte
dando brillo a la mañana
mi grito escapó con fuerza
derrochando libertad
de mis sentidos
de mis emociones
llegando al mar
que me lo devolvió atrevido
en forma de olas espumosas
mojaron de nuevo mis pies
maravilloso mar que acaricia
sin pedir nada a cambio
era el mejor momento
de un luminoso día.

GUMIEL

Foto: Pintura de Gumiel

5 comentarios:

rosscanaria dijo...

Precioso derrpche de libertad, el mar es así, libre, lo echo de menos.
Un beso Carmela y felíz fín de semana,

Carolina dijo...

Waoooo que paz al leer tan maravillosos versos... Eso produce el mar, de eso nos llenamos, de alegría, de libertad y de luz espiritual...

Me ha encantado.

Besitos

Toni dijo...

Los que vivimos junto al mar, llega un momento que olvidamos lo maravilloso que es su sonido...
Es bueno recordarlo y apreciarlo.
Preciosos versos amiga.
Salu2

GUMIEL dijo...

A todos gracias por vuestros comentarios al poema, a mi también me subyuga el mar. Todo lo que dice el poema y el escrito es lo que siento cuando bajo a pasear por su orilla.

Carmela dijo...

Yo no podría vivir lejos de él.
Creo que me secaría.
Un biquiño a todos.