jueves, 3 de septiembre de 2009

FIN DE LA TEMPESTAD


Después de la tempestad viene la calma... antiguo refrán de viejos, tan viejos que ni los más viejos se acuerda de dónde salio.
Mi barco se fue a la deriva, mi barco fue sacudido entre olas gigantes y vientos huracanados. Mi capitán lucho contra viento y marea como todo un coloso, hasta que , sin darnos cuenta, el viento fue amainando y la calma volvió de nuevo
Se perdieron partes del navío, que quedaron tras la tempestad en el fondo marino. Pero se ganó la experiencia de saber como luchar contra la tormenta, contra las visicitudes de la vida, de los peligros del mar, del viaje por sitios desconocidos e inciertos por dónde habíamos navegado.
Ahora me queda lo menor para mi tras el desastre, y es limpiar la borda y repararla bien, hasta que quede en perfecto estado, mientras mi capitán descansará del esfuerzo, su grumete, hará que cuando abra los ojos, todo esté perfecto para él y su despertar sea reconfortante.
Estaremos preparados para que ya nada pueda con nuestra odisea.

DO RE MI FA SOL LA SI


Do re mi fa sol la si , si la sol fa mi re dooooooooooooooooooooooo
Una vez tras otra, durante horas, durante días, durante meses.
Eso es lo que voy a hacer, a gastar todas mis energías sobre las teclas del piano y tu harás lo mismo.
Lo tocaré contigo, iremos juntos en cada fase de nuestro aprendizaje, seremos felices con cada éxito logrado y cada avance que consigamos.
Yo acariciaré el piano, mientras tu harás lo mismo. Yo me perderé en la música, mientras tu estarás a mi lado, yo te escucharé a ti cada vez que pulse una nota y tu me escucharás a mi
Será nuestra unión más importante, la unión perfecta, la armonía perfecta.
¿Que une más que una melodía compartida?
¿Qué hay más bello, que haga sentir más, que haga que te pierdas en emociones y sueños?
La música, el arte más maravilloso del mundo que te puede transportar hasta lugares insospechados, con quien tu desees, con quien tu quieras, cómo y cuando lo decidas...
Me vio a enamorar de mi piano y lo acariciaré como si te acariciara a ti. Será nuestra unión perfecta.
Tocaré y cantaré contigo, mi sueño, mi ilusión, mi alegría.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

SON MÍAS?


Hoy he leído algo muy interesante, y es la historia sobre lo que nos puede hacer sentir un relato cualquiera, un cuento, un libro, un poema...
Mi maestro, del que poco he aprendido, me insistió varias veces, antes de comenzar a escribir en mi blog y durante lo hacía, que los relatos son cuentos, historias ficticias, nacidas de un pensamiento, de sólo una palabra, de sólo una imagen, de algo que alguien te pueda contar, de algo que ves que pasa delante de ti a las que tú le das vida propia y lo rodeas de imaginación. En eso se basa la literatura que no sea una biografía o un diario, en cuentos nacidos en un momento dado por todas y más circunstancias narradas anteriormente.
Estas mismas piernas que veis ahí, pueden dar idea para escribir cualquier cosa sobre ellas; a quien pertenecen, porque fueron fotografiadas, porque la postura en la que están... tantas cosas que yo ahora mismo me podría inventar cualquier relatito corto sobre esa idea.
Los relatos son ficciones nada más, aunque halla mucha gente que se sienta identificado con ellos, son historias nacidas de sueños, de fantasías, incluso de fantasías de la vida real de quien los puede estar narrando. Un relato es un retazo de un sentimiento nacido de la nada y de todo, algo que puede gustar o no gustar, algo con lo que te puedes identificar o no, porque al fin y al cavo, son sentimientos plasmados, situaciones que cualquiera puede vivir, que cualquiera puede desear, que cualquiera quisiera para si , o la necesidad de uno mismo de desatar un sentimiento de su vida misma, y cuando se da cuenta, con el tiempo, todo fue ficción, nada realidad. He incluso alguien te puede dedicar un relato sobre un sentimiento y tu creerte que es tuyo, y no, solo son imaginaciones, ficción., Pero incluso, si os dais cuenta, la vida misma de cada uno es una ficción que se vive diariamente y que cada etapa de tu existencia, al final, fue algo ficticio que tu creíste real, o que malinterpretaste sentimientos y situaciones.
¿ Dónde esta la realidad y dónde acaba la ficción?
Algún día escribiré una historia que tengo en mente, una historia de amor y desamor como millones de historias que andan por ahí. No una historia buena ni interesante quizás, que no llegara más que a una o dos personas que pueden leer este blog. No pasará a la posteridad, pero sí igual alguien se siente identificado...
Ahora pensaré un relato sobre la historia de esas piernas...Son mías? Y si no tengo piernas? o, y si me las han amputado?
Todo esto es filosofía barata, pero hoy desvarié un poco más de lo común, que cuando cuento mis historias ficticias... Igual algún día llegan a ser buenas o quizás me quede en la mediocridad en la que soy consciente estoy ahora. Pero , sabéis? no me importa. Dejazme desvariar, es todo un placer para aplacarme muchas veces, relajarme y olvidarme de mi misma.
Me gustaría que si alguien lee alguna de estos relatos, me dejéis un comentario, bueno o malo, no me importa, pero el saber que estáis ahí me llenaré de gozo. Saber que no escribo para mi misma es algo importante para mi.
Ya os digo, no os quedéis cortos con vuestros comentarios, si son negativos , viva la vida, igual que los positivos, así podré aprender algo de vosotros y me ayudaría a intentarlo hacer mejor.
Un biquiño a todos.


YO SÉ QUÉ VER Y OÍR

Yo sé que ver y oír a un triste enfada,
cuando se viene y va de la alegría,
cómo un mar meridiano a una bahía
esquiva, cejijunta y desolada.

Lo que he sufrido y nada, todo es nada,
para lo que me queda todavía
que sufrir el rigor de esa agonía
de abocarme y ver piedra en tu mirada.

Me callaré, me apartaré (si puedo),
con mi pena constante, instante, plena,
adonde ni has de oírme, ni he de verte.

Me voy, amor, me voy, pero me quedo,
pero me voy, desierto y sin arena.
Adiós amor, adiós hasta la muerte.

MIGUEL HERNÁNDEZ


Decirme lo que os hace sentir esta poesía. Decirme quien puede expresarse así, decir tanto en tampoco. A mi me desgarra el corazón, me hace estremecer...y llorar. Me hace llorar :)

martes, 1 de septiembre de 2009

DEPRE, FILOSOFÍA Y TOCAPELOTAS

Todo el mundo se ha parado a pensar al menos una vez en lo que es la vida. Muchos, han dicho: " ¡ Bah, la vida son los días, hay que vivirla a tope ! ; otros, más detenidamente, pensaron : " La vida es un cúmulo de sensaciones: alegría, tristeza, envidia, aburrimiento, empatía... " . Os voy a decir lo que de verdad pienso que es la vida. La vida es como una carrera, todos la empezamos cuando nacemos: unos completamente desnudos y libres y otros con sacos al cuello. Empieza la carrera, unos quedan atrás, y otros adelantan y ganan ventaja. Por el camino, todos nos encontramos con obstáculos. Los que llevan carga, normalmente se encuentran con más obstáculos, y los que tienen ayuda con menos. Esto parece una paradoja, pero es así. La carrera sigue para unos más y para otros menos , pero al final todos llegamos a una meta. Es para todos la misma, aunque nadie sabe con exactitud cual. Yo no sé como será exactamente la mía, solo sé que intentaré que sea lo mejor posible. Correré con ánimos, evitaré obstáculos, me detendré cuando sea necesario, y la verdad, no me importa ganar, lo que de verdad me importa es llegar a la meta sana y salva.

ALBA
, 16 años

lunes, 31 de agosto de 2009


Hoy he ido a mi playa. Me he levantado y cogí mi pequeño "grumete" y marché de casa.
Al llegar allí, dejé mi bolso en el suelo y caminé hacia mi mar, mi mar cristalino, puro, con su fondo blanco.
Encontré un mar sucio, putrefacto, maloliente, nauseabundo y he sentido frío. No sabia si era el aire o se yo estaba muerta, pero el frío me hacía daño.
Me dirigí a mi toalla y recostándome quise buscar mis caracolillos marinos, para hacer la montañita que tanta ilusión me hacía. Buscaba las más bonitas, las enteras, perfectas....y sólo encontré pedazos de conchas roídas, ajadas, destrozadas. Mis dedos sacudieron la arena, ahora sucia, con fuerza, con rabia, pero no fui capaz de encontrar nada.
Tapé los ojos con mis manos; me quedaba el sonido. el canto de los pájaros en mi parque natural, el chispear de las ramas de los arboles, el sonido de las olas, más lo único que escuche fueron quejidos lastimeros, sollozos, dolor...El único sonido que había procedía de mi misma, de fuera de mi cuerpo y de dentro de mi alma.
Mi cuerpo no se mojó en el mar, pero la toalla quedo húmeda de agua salada...
Ya no volveré a mi playa, a mi paraíso; me ha echado de su lado para siempre. Ha desaparecido, como tantas cosas buenas de mi vida.

sábado, 29 de agosto de 2009

Y EL SOL ACARICIÓ SU PIEL


Dejó su bolso en la arena y después de desnudarse , se adentró en el mar.
La marea estaba muy baja y caminó un buen trecho hasta que le subió de sus rodillas.
Había estado tres días en cama sin moverse, paralizada de dolor, dolor del alma.
Ese día no pudo más; su cuerpo le rogó que le hiciese sentir otra sensación que no fuese la angustia.
Se fue metiendo poco a poco, mar adentro mientras las olas rompían en ella con rabia.
Qué fácil sería otro día, pensaba...estaba a trescientos metros de la orilla y un día con marea alta, estaría en medio del mar. Sus pies haría mucho que no tocarían fondo y estaría a expensas de que el agua se la tragara y nadie sospecharía. Nadie lo sabría y no la podrían llamar cobarde.
Eso era lo que más de una vez la había parado, que los suyos la recordaran como una cobarde.
Se sumergió en el agua y su frío fue como un bálsamo para su dolor; su cuerpo gozaba de aquella nueva sensación que le hacía olvidarse de la angustia que la encogía..
Seguía pensando en lo fácil que sería...Nadó hasta que el agua le llego a la cintura y puso las rodillas en el fondo y dejó que las olas la acunaran con su vaivén rabioso, que la zandarearan de un lado para otro, mientras cerraba los ojos imaginándose en el fondo marino.
En esa posición nadie la vería, nadie se daría cuenta de que había desaparecido.. pero estaba de rodillas tocando arena y en el fondo de su alma sabía que mientras sintiera ese amor tan profundo, siempre tocaría fondo. Siempre tendría los pies en el suelo, siempre, aunque el dolor la paralizase de esa forma, la ilusión, la esperanza, el deseo sería más grande que el dejarse tragar por el mar. Ahora tenía ese amor, esa esperanza, esa ilusión y ese deseo, y ellos lucharían con todas sus fuerzas para hacerla salir siempre a flote.
Salió del agua y se recostó en su toalla, dejando que el sol acariciara su piel desnuda.

LA MADRE QUE LA PARIÓ


Hace unos días, iba yo caminando por mi sendero empedrado tan tranquila. Había encontrado un trayecto en el que no hacía falta mirar hacia abajo, pues sus piedras eran tan pequeñas que se podía pasar por encima sin hacerles ni caso. Es más, es que no iba caminando, iba bailando como Mary Poppins, con paraguas y todo, porque llovía(para no variar).
Ahí me veis, tan feliz, tan distraída, que ni me dí cuenta de lo que tenía enfrente y me espatuflé contra un pedrusco más grande que yo. Tan grande que ni con mi miopía ni mi distracción tengo perdón de dios por haberme estrellado contra él.
Me quedé pallá, sin sentido, sin saber que pasaba; sólo sabía que había dado un frenazo de sopetón y que me dolía todo.
Mi cuerpo derrapó hacia abajo y me quedé espatorrá en el suelo y no sé ni cuanto tiempo pasó.
Hoy abrí los ojos y me vi allí, tan gilipollas, escarramaná en medio de mi sendero bajo una roca con mala leche.
"Bueno, ya vale", me dije. Eso no podía ser. Asi que hice lo que veis; me levante y la llevé lo más lejos posible de mi vida, hasta un sitio dónde jamás hará daño a nadie.
La muy jodía pensó que podría conmigo, pero no, conmigo no puede nadie.
Ya estoy situada en mi sendero de nuevo y ahora miro hacia el suelo. Me quité el disfraz de MaryPoppins y me puse el de Carmela, miope, pero Carmela, jolines.
No me cojera otra... o si? :)

ESA MAÑANA


Esa mañana, al abrir los ojos, mientras amanecía, supo que nunca se podría ir de su lado.
Esa mañana, al abrir los ojos, mientras amanecía, sintió de nuevo que su vida tenía sentido.
Esa mañana, al abrir los ojos, mientras amanecía, le dolió su dolor y eso la despertó de su letargo.
Esa mañana, al abrir los ojos, mientras amanecía, comprendió que se tenía que cuidar para poder tenderle una mano.
Esa mañana, al abrir los ojos, mientras amanecía, el color del cielo era diferente y respiro vida de nuevo.
Esa mañana, al abrir los ojos, mientras amanecía, comprendió que el sol era el mismo para todos y que él también lo estaría mirando.
Esa mañana, al abrir los ojos, mientras amanecía, tocó por primera vez esa pequeña melodía de piano que él le había pedido.
Esa mañana, al abrir los ojos, mientras amanecía, sus pulmones respiraron profundamente y el oxigeno limpió su cuerpo, su alma, y así expulsó todo las toxinas que se había apoderado de ella.
Esa mañana fue la primera mañana en que le esperaría , mientras amanecía, la primera de no sabía cuantas mañanas, pero le esperaría.

DAMELA


Se lo pidió de nuevo: "dame tu mano" y extendió la suya para asirla y llevarla hacia su pecho. Con esa mano estaría protegida, con esa mano, dormiría tranquila.
Llevaba días sin hacerlo, buscando la mano a tientas, llamándola a gritos y la mano no aparecía.
Y ese día tampoco apareció, ese día no pudo entrelazar sus dedos con ella y ponerla cerca de su corazón, sintiendo su calor, su caricia, su piel.
Soñó que alargaba su brazo y casi la pudo tocar con sus dedos; sólo tenía que extenderla un poco más y ya sería suya de nuevo. Soñó que no había pasado el tiempo y que nunca la había perdido. Soñó que toda había sido una pesadilla y extendió con fuerza su brazo hasta que pudo tocar sus dedos. Al entrelazarlos los llevó hacia sus labios y la besó, posándola en el centro de su pecho, sintiendo su caricia, sintiendo su calor. Soñó...

viernes, 28 de agosto de 2009

MI ALFOMBRA


Esta noche, una gran tempestad acompañaba mi insomnio. El agua y el viento batían contra los cristales de mi habitación. Parecían que iban a estallar.
El ruido me ensordecía pero no era eso lo que más me preocupaba, sino mi refugio perdido en medio del mar, a dispensas de seguro un gran oleaje que lo estaría destrozando por completo.
Cerré los ojos y me quise transporta allí; quería salvar algo, algo que me dejase un recuerdo de todos los momentos felices pasados en él.
Me costaba luchar contra la tempestad y llegar a él. Luché con todas mis fuerzas cerrando mucho los ojos y deseándolo con toda mi alma.
Cuando llegué, me encontré de pié en una roca mojada y fría; no había ya refugio. No estaba ya el lecho, ni la chimenea, ni la guitarra, ni él. Mis ojos lloraban por haber perdido mi escape, mi único refugio en dónde yo me encontraba a salvo de todo peligro, dónde unos brazos me protegían de todo mal y me daban la tranquilidad de no sentirme nunca sola.
Miré al mar, y cerca de la roca, flotaba mi alfombra, dónde tantas y tantas noches me había recostado y sentido amor. La saqué del mar y la coloqué así, mojada sobre la roca vacía. Me recosté en ella y, a pesar del frío inmenso de la noche, del agua y el viento, fui feliz de sentirla bajo mi cuerpo, de tocarla con mis manos, de saber que aunque sólo fuese ella, algo quedaba de aquel curruchiño que yo tanto amé.
Ya no me importaba que hubiese tempestad, ni que las olas cada vez fueses más fuertes; sólo deseaba que me llevasen con ella, con mi alfombra, aunque fuese al fondo del mar. Cerré los ojos y me deje perder en sueños pasados, pues ya no tendrían cabida nuevos sueños en mi vida.

LE ESPERABA


Le esperaba como cada noche, desnuda en el lecho, porque sabía que la iría a buscar. Le esperaba ya entregada totalmente a lo que iba a suceder, al amor que iban a compartir.
Cuando le escuchaba, su vida cambiaba en ese momento y sólo su voz la transportaba a un mundo de sueño, de deseo sin fin.
Se hablaban casi sin palabras, pues pocas hacían falta para expresar lo que sentían los dos, lo que compartían en ese momento, mientras sus respiraciones se agitaban y sus cuerpo se extremecían.
Sus pieles sudaban y sus corazones se aceleraban a ritmo vertiginoso, mientras espasmos de placer los volvían locos, locos de pasión, entregados totalmente el uno al otro.
Poco a poco, sólo se oían gemidos cada vez mas excitados, poco a poco su entrega , su deseo era mayor y ella se dejaba arrastrar por mil y un orgasmos mientras él decía que no conocía a nadie igual, a nadie que le hiciese sentir tanto y gemía con ella, gemía como loco hasta que estallaba en una muerte de unos segundos, dónde dejaba de respirar sólo para sentir como su cuerpo flotaba en el paraíso.
Llegado a ese punto, las palabras se transmitían sólo por sensaciones; eran pocas, silencios, mientras se abrazaban el uno contra el otro.
Un " te quiero", un "soy feliz", un vente a mi lado y recuestate sobre mi pecho, era lo último que se decían, mientras él quedaba dormido plácidamente y ella escuchaba su respiración profunda, serena, tranquila y reconfortante.
Ese era el peor momento para ella, porque ahora era cuando más le necesitaba a su lado, pegado a ella, sudado con ella, piel con piel, compartiendo su calor.
Llegado unos minutos, cuando le sentía profundamente dormido, cortaba la comunicación y se sentía querida, deseada, amada.
Sabía que esos momentos no se los podrían quitar nadie, que esos momentos sólo era de ellos dos, que esos momentos era lo más maravilloso de su vida y allí se quedaba hasta que un sueño lejano la iba poseyendo poco a poco y le arrastraba a un mundo de paz y sosiego.

jueves, 27 de agosto de 2009

CORAZÓN ROTO


!!!!DÓNDE ESTAS!!!
Se me ha roto el corazón y ya nunca lo podré recomponer. Es el mayor sufrimiento que un ser humano puede pasar. No dejéis que se os rompa a vosotros...no vale la pena la felicidad pasada si el futuro va a ser este.

CUANDO UN AMIGO SE VA

Cuando un amigo se va
queda un espacio vacío,
que no lo puede llenar
la llegada de otro amigo.

Cuando un amigo se va,
queda un tizón encendido
que no se puede apagar
ni con las aguas de un río.

Cuando un amigo se va,
una estrella se ha perdido,
la que ilumina el lugar
donde hay un niño dormido.

Cuando un amigo se va
se detienen los caminos
y se empieza a rebelar,
el duende manso del vino.

Cuando un amigo se va
galopando su destino,
empieza el alma a vibrar
porque se llena de frío.

Cuando un amigo se va,
queda un terreno baldío
que quiere el tiempo llenar
con las piedras del hastío.

Cuando un amigo se va,
se queda un árbol caído
que ya no vuelve a brotar
porque el viento lo ha vencido.

Cuando un amigo se va,
queda un espacio vacío,
que no lo puede llenar
la llegada de otro amigo.

ALBERTO CORTEZ

Dedicado a mi amigo del alma, al que querré toda mi vida, aunque se halla ido.

miércoles, 26 de agosto de 2009

CUATRO CARAS, CUATRO AMORES.

Hoy fui a su entierro. Cuando llegué, mi corazón se encogió y el sufrimiento no se podía expresar. Todas me miraban con cara de asombro; las tenía delante de mi y no entendí el porqué, hasta que me mire y me vi desnuda. Yo la miré a ellas, había cuatro con cara y detrás de ellas muchas más sin rostro que se fueron alejando poco a poco según pasaba el tiempo. Me fijé en la primera; de sus ojos caían lágrimas de un pasado de hacia muchos años, cuando le conoció, se enamoró y lo dejó volviendo a su vida otra vez. Se fue en silencio y con cara de serenidad.
La segunda era hermosa. Era la que más clara se veía, lloraba con lágrimas de pasado y con lágrimas de presente, pero también estaba serena, y se alejó hacia un coche dónde su futuro la esperaba.
La tercera retorcía un pañuelo con rabia, con odio, pero de sus ojos no dejaban de caer lágrimas de amor, un amor que había vivido basado en la mentira. Tiró el pañuelo y se alejó corriendo.
En la cuarta me fijé con mayor interés. De sus ojos caían lágrimas, pero no eran iguales que las de las demás; eran lágrimas incompletas, medias lágrimas, medio dolor. Me miró, me sonrió y se alejo despacio hacia un coche donde su pasado, presente y futuro la esperaba.
Me quedé sola. Ya todas se habían ido y me vi de frente reflejada. Mi cuerpo desnudo, mis lágrimas..me fijé en mis lágrimas, puras, limpias, transparentes.
Miré hacia el suelo y vi la tierra fresca. Me arrodillé y con saña comencé a hacer un hueco con mis manos hasta que fue tan grande como para meterme yo dentro y taparme con la tierra que había sacado. Allí me quedé. Me sentí feliz, me sentí más cerca de él, aunque sabía que jamás le volvería a ver. Me dormí plácidamente.
Ya no se más, no recuerdo más, no sé dónde estoy ahora ni lo que pasó después. Sólo guardo el recuerdo de ese momento de felicidad.

FELICIDADES



Mi poeta ha estado de cumpleaños. Intenté preparar un tarta especial para el, mezclando mar, flores, deseo, pureza,locura, cordura, luna, estrellas, anhelo... tantos y tantos condimentos, como sentimientos expresa en sus poemas. De toda esa mezcla me salió esta tarta que lleva un pedacito de mi corazón, al que tantas emociones ha hecho sentir desde que nos conocemos. Mi poeta es puro y simple, como debiera ser la vida misma. Mi poeta me ha hecho llorar de emoción, de felicidad. Eso no se lo agradeceré nunca tanto como quisiera. Felicidades Jaumerei y sabrás que cada vez que te leo un poema, me haces sentir como si fuese mi cumpleaños.

martes, 25 de agosto de 2009

ESTA NOCHE...


Esta noche he comenzado de nuevo a levantar el muro del que me negaba a poner el primer ladrillo. Descubrí que no se puede ir por la vida creyendo en la gente, porque tú te desnudes ante ellos. No todos somos los suficientemente valientes como ir de cara por la vida, porque eso es demasiado peligroso si piensas que los demás hacen lo mismo y uno se destroza al ver que nada es como uno pensaba y que se siguen escudando en mentiras, incluso las personas que más amas.
Esta noche se me ha caído el mundo a mis pies y me he quedado desnuda, indefensa, avergonzada de mi misma, por seguir creyendo que la gente es cómo tu piensas y la verdad me ha explotado en pleno rostro. Esta noche he envejecido cien años. Esta noche he perdido una de las cosas que más amaba, la confianza. Esta noche he sufrido un golpe tan fuerte que ha cambiado mi vida para siempre. Esta noche me he abrazado a mi misma porque me he dado pena, pena por ser ilusa, pena por valorar lo que no tiene valor y creer que era un tesoro. Esta noche mi vida a vuelto a cambiar. Ahora sí que supe lo que se sufre tras una mentira. Prefiero mil patadas en pleno rostro, que descubrir una mentira, pero al mismo tiempo sufro más por aquel que tiene necesidad de basar su vida en ellas para vivir su obra de teatro y ser el principal actor.
Esta noche he perdido la mitad de mi alma y os aseguro que eso duele más que la propia muerte.

POBRES SERES

Pobres de aquellos seres incapaces de entregarse a un amor pleno.
Pobres de aquellos seres que se pasan la vida buscando quien les amen para sentir que no están tan solos.
Pobres de aquellos seres que necesitan varios amores para completarse como persona.
Pobres de aquellos seres que hacen daño a la gente y la utilizan para tales fines.
Pobres seres débiles que nacieron incompletos sentimentalmente, que no saben amar de verdad, que no saben por qué nacieron así, desgraciados, vacíos y faltos, que mienten para lograr sus fines, sin importarles los sentimientos de los demás, pues ellos son incapaces de reconocerlos.
Pobres seres pequeños, bajos, castrados de sentimientos, pues caminarán solos toda su vida , solos, porque al final, no dejarán de sentir nunca esa necesidad y nada les llegará a satisfacer totalmente.
Pobres seres que al final, sólo tendrán una lista de sentimientos perdidos en el tiempo como recuerdo de su vida pasada, y muestra de su futura existencia.
Me duelen en el alma, tanto, que nunca llegué a sentir tanto dolor, tanto fraude, tanta pena. tanta...por esos pobres seres.
Sólo deseo que nadie sea víctima de las carencias de esos seres, que al final, te dan a demostrar, que no eres nada ni nadie.. sólo parte de una gran lista utilizada para no sentirse tan pobres...tan sólos...tan débiles...tan vacíos... pobres seres...

lunes, 17 de agosto de 2009

NO LO SABRÍA NUNCA


Abrió los ojos esa mañana y supo que algo malo había sucedido. Intentó recordar que había pasado el día anterior y sus recuerdos la llevaron a un mal día. Sabía que se encontraba sola en casa, no había nadie. Desde su habitación escuchaba música de fiestas lejanas que alegrarían a gente divertida. Encendió la tele y nada le decía, pues todo era impersonal. Quería escaparse de allí, irse a dónde hubiese gente que le hiciese olvidar la soledad que sentía, gente que sonriera, gente que le hablara, pero tampoco tenía medio para hacerlo y andando no encontraría ningún sitio así.
Pensó en llamar por tlf a alguien y se dio cuenta de que no tenía nadie a quien llamar, nadie a quien acudir...La angustia cada vez se hizo más fuerte. Encendió el pc y se quiso perder entre su gente de allí, gente a la que quería porque la habían ayudado tantas veces a perderse de su soledad. Pero tampoco había nadie, nadie conocido con quien hablar, con quien reír, con quien llorar...Estaba sola por completo, sola...Perdida entro en un canal desconocido y se puso a leer conversaciones de gente que sí se conocía. En un momento dado la invitaron a tomar una copa y ella accedió, pero no lo hizo virtual, sino que se sirvió una copa de ginebra...Poco más recuerda...palabras sueltas, risas, y al final angustia.
Esa mañana quiso descubrir que había pasado, el por qué se encontraba tan mal y encendió su pc y leer sus logs. No había nada, había borrado todo, todas sus conversaciones, todo su pasado con sus amigos había desaparecido...Se fue al msn e intento buscar algo que le diese una pista, pero también habían desaparecido todas sus conversaciones, con sus más mejores amigos, con todos, no había quedado nada para el recuerdo, sólo vació.
Sólo supo llorar, llorar por no poder saber nada, llorar porque sabía que algo malo había sucedido...y el no poderlo recordar la había perdido de todo; ya no le quedaba nada a que aferrarse, sólo su memoria, memoria de un pasado que poco a poco se iría alejando.
Quizás fue esa la agustia que sintió cuando despertó ese día. Algo horrible tendría que haber sucedido como para ella hacer eso, pero no lo sabría nunca.
Se quedó postrada todo el día en cama, no sabía lo que esperaba o quizás, no esperaba nada. La nada, esa palabra que tanto miedo le daba la había envuelto atándola fuertemente. Se acordó de la primera vez que se sintió así y del trabajo que le costó ir deshaciendo nudo a nudo...Ahora ya no tenía fuerzas para intentarlo de nuevo, se dejaría perder en ella, se dejaría llevar por ella, con un poco de suerte se quedaría en eso, en NADA...

domingo, 16 de agosto de 2009

SE LO MERECÍA

Subió las escaleras corriendo hacia su habitación. Había sido mala, muy mala, tanto que la regañina de su madre no le había llegado para hacerla sentir mejor. Se sentó en la cama y cogió su muñeca, con la que tantas noches y durante tanto tiempo había compartido sus sueños. La miró fijamente, y con toda su rabia le arrancó con fuerza los brazos, las pierdas, la cabeza y tiró sus pedazos contra la pared, mientras su corazón se encogía de pena. Pero no le fue suficiente, aún no; había sido muy mala, necesitaba castigarse más, así que miró hacia su mesilla y vio su libro favorito, aquel que había leído mil y una veces y cogiéndolo con saña, fue arrancando una a una sus hojas, mientras el alma se le iba encogiéndo de la pena. Cuando acabó aún no se sintió lo suficiente desgraciada, así que su siguiente meta fue su bola de cristal que movía todos los días para ver como caía la nieve en aquel paisaje tan bonito, aquella bola dónde ella se había sentido protagonista, metida en aquella casita y mirando como nevaba desde la ventana...la estrelló contra el suelo y vio como el cristal y al agua se confundía en uno.
No era suficiente; aún le faltaba algo, y esta vez fue su pájaro, su sarapín que todas las mañanas le despertaba con sus cantos, su amigo que tanta compañía le había hecho, su confidente. Cogió la jaula y acercándola a la ventana abrió la puerta y asusto al pájaro , que sólo supo abrirse camino y salir volando torpemente, sin comprender nada.
Fue en ese momento cuando ya supo que no podría castigarse más, cuando sus piernas le flaquearon y cayó en el suelo encogida, como marioneta sin hilos, mirando todo lo que ella quería roto, destrozado por sus propias manos.
Ahora sí era suficiente, ahora si que ya no podía sufrir más. Su castigo había sido llevado a cabo hasta tocar fondo en su alma.
Se lo merecía por haber sido mala, se lo merecía...