sábado, 10 de julio de 2010

IRMANS



Que importa haber nacido todos de un mismo vientre, ni haber correteado por las mismas estancias, ni haber llorado y reído juntos tantas veces.
Tantos secretos compartidos, tantas noches de confidencias... que importan si al final puede más un hilo que un carrete?
Nos reunimos por compromisos, a veces nos vemos solo en las calles, a veces ni estando cerca tropezamos....
Es como si un muro obstaculizara el poder mirarnos a los ojos, el asirnos de la mano, apoyarnos en malos momentos, aunque sólo fuese para sentirnos unos al lado de los otros.
Esta mañanita me desperté,
me vestí, me lavé, desayuné,
bajé al jardín, cogí una rosa,
la más bonita, la más hermosa,
la deshojé y en mi mandilito le eché...

Jugaba la niña con la pelota cara la pared, más esta no cayó en el mandilito, sino en el suelo de la nostalgia...


10 comentarios:

elintimistasecreto dijo...

La vida nos cubre con máscaras que aprisionan nuestros sentimientos.

carmen Silza dijo...

Me gustan las rimas....la vida no siempre tiene que ser una mascara...besicos

reltih dijo...

desolador tema.
besos

Carmela dijo...

elintimistasecreto, espero que eso nunca me suceda a mi, al menos lucharé para lograrlo.
Odio las máscaras, me dan miedo...
Biquiños en comisura de labios.

Carmela dijo...

Ahí te doy la razón Carmen.
No, no hay que llevar máscara porque quien lo hace siempre esconde algo.
Mejor la cara al aire.
Mua

Carmela dijo...

reltih, me da la impresión de que entras aqui y sufres... jajaja
Eres muy sensible poeta, como tiene que ser. Eso me pasa a mi también.
Un biquiño multicolor.

Leo dijo...

Siempre con la cara lavá y la frente levantá, ir por la vida desafiando a la mentira.
Tu reflexión en tu poema, aunque algo triste, es muy buena.
Gracias por compartir.
Abrazos
Leonor

Carmela dijo...

Na Leonor, que se le va a hacer... yo soy así y así moriré... triste como el post.
Un biquiño.

Anónimo dijo...

Son buenísimos tus post, cada vez mejores, estoy orgullosa de ti.
Con respecto al presente post opino que en tu caso no debes pensar que tu familia está tan separada, a veces durante periodos hay desencuentros pero eso no quiere decir que el amor fraterno se haya ido, sólo puede que esté herido, el bálsamo del perdón se suele olvidar en un cajón y a veces un abrazo a tiempo hace caer lo que parece el muro de Berlín. Lo que sucede es que nos abrazamos muy poco, y de todos tiene que partir la iniciativa, no siempre de los demás. La mejor forma de entenderlo:qué fácil es para una madre abrazar a un hijo que se siente mal y en el abrazo las barreras levantadas se derrumban, las cosas se hablan, las personas se escuchan. Pues con los hermanos sucede lo mismo, al estar en esa disposición, al iniciar esa acción sin reproches, sin distancias, con aceptación, se ablandan esos muros y la reconciliación sucede.
Pero los seres humanos somos tan torpes que a veces pasamos toda la vida con un escudo en una mano y un pincho en la otra y así no hay forma.
Supongo que es algo de masoquismo porque esto no duele a todos y nadie hace nada por remediarlo. Peor para nosotros. Voy a firmar anónimo pero tu ya sabes quien soy.

Carmela dijo...

Anónimo.... :)