jueves, 29 de septiembre de 2011

NO SOY QUIEN


Me hace daño mirarte.
Abandonada, utilizada, vejada, sacudida, burlada... bailas al son que la marea te marca,  a su capricho.
Me he acercado a ti para rescatarte y me has hecho daño en un pie, hiriéndome hasta hacerme sangre.
Me alejé cabizbaja. Al fin a al cabo yo no soy nadie para salvarte de tu suerte. Incluso seas así feliz y yo te iba a negar la oportunidad de vivir o destruirte sin preguntarte si así lo deseabas.
O quizás... sea que me vi reflejada en ti.
Ahora marcho herida, pero no siento el pie, sino el alma.

Foto:  Carmela

12 comentarios:

Pedra do Sertão dijo...

Lindo!

Anna Jorba Ricart dijo...

Hay quien no se deja querer...y eso duele...en el alma.
Un beso.

Mar Horno dijo...

Hola Carmela. Hay veces que queremos salvar a alguien para salvarnos a nosotros mismos. Me verás más por aquí. Un saludo.

rosscanaria dijo...

A veces nos atribuímos derechos sobre la vida de otras personas que no nos corresponden sino a ellas...
Lindo Carmela, besotes de buen fin de semana mi tierna reina mora TQM amiga,

Rebecca dijo...

hola Carmela,
muy real lo que escribes. Pero a veces es como si hubiera una pared entre dos personas que no permite un acercamiento. Entonces es mejor dejarlo hasta ahí.

un abrazo^^

Anónimo dijo...

Creo que soy el causante de tu sufrimiento pero no dejo de leerte cada día aunque me salten las lágrimas que no había conocido hasta ahora. Te seguiré queriendo, respetando y admirando ¿Crees que es posible?

Carmela dijo...

Pedra, grazas polas tuas verbas.
Un biquiño

Carmela dijo...

Anna, hay quien no se deja, y a quien le cuesta. Pero sigo pensando que si hay amor, las montañas más altas se pueden escalar.
Un biquiño muy grande meniña.

Carmela dijo...

Mar, puede ser... Pero el caso es que aún sintamos esa necesidad. Cuando se pierde.. estamos acabados.
Un bico.

Carmela dijo...

Rosscanaria,a veces podemos entrometernos, quizás porque sabemos que no siguen buen camino... Eso lo hacemos mucho con los hijos, verdad?
Un biquiño amiga.

Carmela dijo...

Rebecca, con cincel y martillo hay que tirar esas paredes que ponen freno. Todo se logra si hay amor.
Bicos meniña.

Carmela dijo...

Mi querido anónimo... Esas lágrimas son el comienzo al cambio y estoy orgullosa de ellas.
Espero algún día llorar contigo, pero de alegría.. que también hay lágrimas de felicidad mi amor.
Es posible si tú quieres.