jueves, 24 de junio de 2010

La noche de San Juan

Recordando la conversación mantenida con mi hija, sobre la noche de San Juan, si era mágica o no, no pude evitar que una sonrisa nostálgica iluminase mi cara, ella al verla se sonrió también, preguntándome, “¿Tienes alguna historia de esa noche?”. Tal vez, le dije, mira, te contaré una que a mi me contaron.

Dicen que ocurrió sobre el año 71, o 72 no recuerdo bien, dos amigos se fueron el día 23 por la noche, a celebrar la fiesta, habían quedado en la playa, con otros chicos y chicas de su propia colla y otras collas, ese año habían pedido permiso a la guardia civil, a través del hijo del alcalde, que era integrante de una de las collas, para celebrar la quema de hogueras, y se había concedido el permiso sin que sirviese de precedente, según palabras del comandante de puesto.
Todo se desarrolló según lo previsto, la gente amontonó trastos viejos en la playa, se hicieron algunos ninots con ropas rellenas de paja y papel, que se fijaron como pudieron para que se mantuvieran de pie, y una vez terminados los preparativos de fuego, empezamos con los de la intendencia, preparando una buena sangría, con mucho hielo bien fresquita, y colocando también botellines de cerveza en barriles cortados por la mitad y llenos de barras de hielo.
Sobre las diez, empezaron la cena, sentados en la arena, comiendo los bocadillos preparados en casa, la gente se fue animando con la bebida, alguien saco un tocadiscos a pilas, se animó más la cosa, las chicas empezaron a bailar, y entonces fue cuando Víctor la vio, morena, pelo negro, rizado, sonrisa calida, tierna, una preciosidad, le dije a mi hija sonriendo, ¿y el Víctor ese que tal era? Me contestó ella, riéndome le díje , tenía gancho, moreno, pelo negro, liso, no era guapo, pero como decía Charo, así se llamaba aquella chica, tenía ángel en la cara, Victor decía de ella, que tenía carita de ángel, lo cierto es que nunca supieron como, pero se vieron el uno al lado del otro, escudriñándose atentamente como dos tontos, y cuando a las doce encendieron la hoguera, sin decir palabra se cogieron de la mano y la saltaron. Dicen los que estuvieron allí, que parecían dos ninots salvados del fuego, embelesados mirándose mutuamente, dicen que se separaron ligeramente del grupo, y hablaron y hablaron hasta el amanecer, ya quedaba muy poca gente en la playa, tan solo ellos dos y otros que medio se despejaban de vapores alcohólicos para poder llegar a casa, y esta es la versión que contaron, digamos que no es muy de fiar, ya que aquí empieza lo fantástico. Dicen, que minutos antes de que e sol asomara por el horizonte ambos se desnudaron y se dirigieron hacia la mar, dicen que cogidos de la mano se adentraron en ella, y que con los primeros rayos se zambulleron, dicen que cuando emergieron las cabezas del agua, el sol brillaba sobre ellas, como una aureola mágica, aquí las versiones difieren unos dicen que de la mar salió una imponente ostra gigante abierta de par en par, que semejaba un tálamo nupcial para la pareja, otros dicen que las brasas de la hoguera se adentraron en el agua, evaporándola, mientras sus labios se unían, en un beso infinito.
Ummm muy fantástico me dijo mi hija, tu que crees que pasó, volví a sonreírle con nostalgia, diciéndole, dicen que ella se fue con los últimos rayos de ese día, y ya nunca más volvió, pero Víctor año tras año, el día de San Juan, espera la salida del sol en la playa, enfrente de esa peña que se mete en la mar, esperando que alguna ola le devuelva a Charo.
Entonces conocerás a Víctor, porque tu haces lo mismo todos los años, vas al mismo sitio, y ¿dices que va todos los años?, el año pasado te acompañé y estábamos solos, ¿seguro? La perorata de mi hija no para, pero yo no la oigo, tan solo veo la mar, el sol naciendo, siento unos labios besando los míos, mientras una lágrima se desliza por mis mejillas.


JAUMEREI

4 comentarios:

Carmela dijo...

Quiero una noche de San Juan así.
Eres genial meniño.
Querote y gracias por estar aquí.
Para ti esos besos cálidos y húmedos.

jaumerei dijo...

Gracias a ti, por tu sensibilidad y afecto, besos meniña.

Cele dijo...

Me ha encantado esta historia y claro eso solo podía ocurrir en la noche mas mágica del año.
Un abrazo

jaumerei dijo...

Gracias Cele, aunque la magia esta en nosotros parece que sale mas fluida algunos dias.
Un abrazo