viernes, 18 de junio de 2010

Iria a buscar el amor



Iría a buscar el amor,

si supiera encontrarlo,
lo buscaría, entre las lindes de los riachuelos,
como moras o fresas silvestres,
de rojizos tonos y deliciosos sabores,
me ayudarían a buscarlo, el viento susurrante,
la verdor fina, el sonido del agua cantarina,
entre peñas y verdes pinos.

Iría a buscar el amor,
si supiera encontrarlo,
entre maromas y blancas velas,
palomas que vuelan al acariciarlas el viento,
lo buscaría entre playas y calas lejanas,
entre aromas de sal e hinojo marino.

Iría a buscar el amor,
si supiera encontrarlo,
de noche,
entre las estrellas distantes,
entre la luna enamorada,
de día,
entre el mar azul y la abrupta montaña.

Y el amor estaba allí,
en esa rama cercana,
deshaciendo sus trenzas doradas,
para que el viento las hiciera luz,
en la oscura mañana.

Amor, quiero leer en tus ojos,
todo lo que espero y me falta,
quiero besar tus labios, tan suaves y fragantes
como la rosa al abrirse con las gotas de rocío,
quiero sentir tus manos,
sedas aterciopeladas, sobre las mías.

Amor, quiero que vengas conmigo,
ahora que la tarde enrojece,
y nos deja en la boca,
un regusto a música lejana.


JAUMEREI

3 comentarios:

Carmela dijo...

Perlas nos vas dejando mi poeta favorito.
Iría a buscar el amor...
Querote meniño.

Curro dijo...

Oye que no pare de mirarte durante un buen rato en tu anterior entrada, e incluso me meti en tus ojos, para averguar mas cosas.
Que bonito poema del canto al amor, pero el amor no se busca, surge y de la forma mas inesperada. Un pikiño.

Carmela dijo...

Curro...¿Y que has averiguado?.
Un día tendremos una largo conversación tu y yo.
Y si, el amor no hay que buscarlo, se encuentra sin querer...de eso soy yo el mas fiel ejemplo.
Biquiño en comisura de labios meniño y gracias por estar aquí.