domingo, 17 de agosto de 2014

ZAPATOS


Y pasan los años, y mis suelas se gastan y vuelta a comprar otros.
A punto estuve de dejarlos ir, que el mar los llevase lejos de mi, donde yo no pueda acabar con ellos recorriendo historia de mi vida que luego tenga que recordar.
Porque tras la suela gastada, las huellas me recuerdan a ti por más que los años pasen.
El único cambio quizás, sea que ya no duele y te veo tal cual eras en realidad.
Y se acabe el mito, y quedó el hombre, hombre débil, pequeño y banal que yo veía inmenso en su gloria, cubierto de la fantasía que mi corazón de mujer enamorada, dejaba vagar.
Será mejor los traiga a mi lado y se los vuelva a robar al mar, porque será otra historia la que recordaré en la que tú ya no serás protagonista, sino un recuerdo  cada vez más lejano de mi.

Foto: Carmela