sábado, 14 de diciembre de 2013

ALBERTO, ALBERTO DE MI CORAZÓN



Cuando un amigo se va.. queda un espacio vacío, que no lo puede llenar la llegada de otro amigo. Porque cuando un amigo se va, queda un tizón encendido, que no se puede pagar ni con las aguas de un rio... dice la canción de otro Alberto, el Cortez...
Así me siento yo ahora mismo, porque perdí mi estrella,
Alberto era ese tipo de amigo, alegre, llorón, irónico, inteligente, amable, bruto, educado, mal educado, frío, caliente...
Alberto era esa parte de mi que me daba aire cuando me ahogaba, que me hacía llorar cuando estaba contenta y que cuando yo lloraba, me hacía reír.
Ahora mismo, siento que se me fue una parte de mi corazón con él, porque le amaba por tal y como era, con sus virtudes, con sus defectos, pero siempre ese amigo que estaba ahí cuando le necesitabas, siempre, a todas horas, en todo momento.
Alberto, no me pude despedir de ti diciéndote todo lo que te quería y te quiero, pero sé que tú te llevaste mi amor contigo.