lunes, 3 de diciembre de 2012

¿ QUIZÁS AÚN ESTÉ A TIEMPO?




No sé que hago aquí.
Angustiada miro las maletas tiradas en un rincón de la vieja casa que ya creía olvidada.
Lloran y yo las miro sentada en la cama con lágrimas en los ojos de no saber el porque estamos aquí.
El olor a rancio me quema la nariz y me traslada a tiempos en los que yo aún no había caminado.
Me levanto y el chirrido de la madera bajo mis pies me recuerda a mi madre; el crujido tras cada paso que daba de madrugada cuando el insomnio la torturaba.
Por las rendijas de aquellas viejas contras pasa la luz suave de las farolas que alumbra la calle solitaria y miro, absorta,  las hojas que el viento se lleva lejos, pero no tanto como quisiera estar yo.
Golpea en mi cabeza el tic tac del olvidado reloj de la sala, lento, más lento que de costumbre.
Estiro mi cuerpo dolorido del ayer en el lecho y cierro los ojos.
Pesa y me incrusto en colchón que se clava en mi espalda.
Dentro de mi un alarido desgarrador me pide que hulla y mis piernas vapulean en el aire, pero no son capaces de llevarme. Ya no quiero ir.
Y es que no sé que hago aquí, pero estoy. Y me hundo en el lecho, tanto, que me traga y yo dejo que lo haga.
Tras la vieja ventana alguien grita y un estallido es acompañado de cientos de cristales que salen como flechas y caen sin víctima.
Con ellos, un paquete y una nota me esperan.
Me levanto, lo cojo entres mis manos y leo:“ Pintala de colores”, dice con letras gruesas y bailarinas.
Abro la caja y unos lapiceros irisados me hacen sonreir…¿Quizás aún esté a tiempo?


Foto: Carmela

2 comentarios:

Clari dijo...

Muy tierno esto escrito.. creo que siempre se está a tiempo para volver a empezar.. todos merecemos nuevas oportunidades. yo por ejemplo pensé que desde que me separe nunca más iba a poder volver a la Argentina ni sacar vuelos a Buenos Aires pero ahora nos reconciliamos y todo vuelve a empezar. hay que tener paciencia, solo nosotros mismos podemos sacar las cosas malas afuera.

Carmela dijo...

El mundo da muchas vueltas y no puedes dar nada por hecho, ni decir esto no lo haré o aquello... porque mañana igual lo haces.
Me alegro mucho de tu comentario y tu presencia.
Paso una etapa de desmotivación pero espero pronto ponerme a andar de nuevo.
Un biquiño muy grande para ti y que sigas tu camino :)